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¿Existen los sueños premonitorios?

en dic 28th, 2011 Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

¿Existen los sueños premonitorios?

Agencias

vidayestilo@elperiodico.com.mx

 

¿Podrían nuestros sueños convertirse en realidad pronosticando el futuro? Analizamos las teorías respecto a este tipo de sueños, auténticos flashes sobre acontecimientos venideros que nuestro subconsciente nos envía al dormir.

Resultan desconcertantes y han despertado el interés de psicólogos e investigadores durante siglos. ¿Por qué soñamos? ¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando dormimos? El mundo onírico sigue envuelto en un halo de misterio que intriga a todo aquél que se acerca a él.

De todos los tipos de sueños imaginables seguramente son llamados precognitivos o premonitorios los que despiertan más inquietud. Soñar con un ascenso en el trabajo, un viaje maravilloso con alguien al que no hemos visto nunca, un paseo por una lujosa mansión que jamás hemos pisado, la muerte de alguien conocido, un accidente… ¿será un aviso? ¿ocurrirá en un futuro próximo?

Algunos estudiosos de este tema apasionante aseguran que cualquier persona en un momento dado puede tener uno de estos sueños premonitorios mientras que otros opinan que se trata de un fenómeno exclusivo de personas con una alta sensibilidad y con una capacidad especial (incluso paranormal) que les permite predecir qué va a ocurrir. En lo que hay acuerdo es que existir, existen, aunque las diferencias surgen cuando se trata de interpretar esos sueños.

Algunas de las teorías más importantes que han protagonizado interesantes debates entre los investigadores del sueño son:

Sigmund Freud

Para el padre del piscoanálisis, los sueños son una parte fundamental de la psique humana y la máxima expresión de sus deseos y aspiraciones. Desconfiaba de su capacidad premonitoria porque según su teoría una persona sueña lo que desea, algo que puede llegar a ser realidad (no resultaría tan extraño), o no.

Carl Jung

Su discípulo Carl Jung profundizó en las investigaciones sobre el estado onírico llegando a asegurar que los sueños son el resultado de la propia reflexión sobre uno mismo y de la necesidad de conectarnos de forma subconsciente con el resto de la humanidad (incluso con los antepasados o con las generaciones venideras). Jung estaba de acuerdo con la existencia de una capacidad telepática que explicaría por qué, por ejemplo, un grupo de personas podía tener un mismo sueño premonitorio que anunciase un determinado acontecimiento.

John William Dunne.

También el ingeniero, filósofo y escritor británico J W Dunne revolucionó la idea de los sueños premonitorios con su libro “Un experimento con el tiempo” en el que aseguraba que la consciencia de determinadas personas, al dormir, puede dejar momentáneamente el plano del presente y sumergirse en un espacio tridimensional en el que el concepto del tiempo cambia, por lo que es posible “viajar” por el futuro o el pasado.

Sueños que se convierten en realidad

Estas son sólo algunas de las ideas de pensadores que han buscado un sentido (racional o no) a este fenómeno no reconocido por gran parte de la comunidad científica pero que, no hay duda, está ahí.

Los que discrepan de la capacidad profética de los sueños aseguran que la explicación a estas “visiones” se encuentra en la propia capacidad del cerebro para almacenar información y en la simple casualidad y ley de probabilidades. Según esta teoría, el cerebro recibe durante el día tal cantidad de información y estímulos (algunos de forma totalmente inconsciente) que al dormir y pasar a un estado de relax es capaz de recuperar esos “datos” y crear sus propias conjeturas imaginando una realidad posible.

Es cierto, también, que muchas de las consideradas premoniciones cumplidas pueden ser fruto del azar, pero no deja de resultar inquietante ver cómo se hace real algo con lo que habíamos soñado (aunque objetivamente pueda ser un hecho totalmente explicable y casual).

Los defensores de la existencia y del poder profético de este tipo de sueños recurren a la Historia donde pueden encontrarse numerosos ejemplos de vivencias de este tipo, desde el sueño que aseguran tuvo Abraham Lincoln días antes de ser asesinado y en el que, dicen, pudo ver su propio féretro en la Casa Blanca, hasta los testimonios de numerosas personas que afirmaron, en su momento, haber soñado con una gran catástrofe en Manhattan antes de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

Las personas que tienen este tipo de sueños aseguran que su realismo es total y que son capaces de recordarlos con gran claridad, aunque en la mayoría de los casos no sepan interpretar los simbolismos propios de ese estado onírico en el que todos nos sumergimos al cerrar los ojos. Un mundo, sin duda, apasionante.

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