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Chocan cifras oficiales en número de ejecutados

en ago 31st, 2013 Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada

Agencias

 

Ciudad de México.- El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) informó que se han cometido un total de 12 mil 595 homicidios dolosos en los primeros ochos meses de la administración de Enrique Peña Nieto.

Según datos de ese órgano, hubo 10 mil 899 homicidios dolosos entre enero y julio de este año que, sumados a los mil 696 de diciembre de 2012, dan en total 12 mil 595.

Abril fue el mes con más homicidios dolosos, con mil 649.

Otras cifras proporcionadas en materia de seguridad, de diciembre de 2012 a julio de 2013, arrojan que se cometieron un total de mil 32 secuestros, 5 mil 242 extorsiones, 37 mil 374 robos de vehículos con violencia y 90 mil 202 robos de vehículos sin violencia

 

Reporte mensual

 

En el periodo del 1 al 31 de julio, el SNSP señaló en boletín que las personas probablemente responsables de hechos ilícitos vinculados a delitos federales y puestas a disposición de una autoridad ministerial, fueron mil 71.

En el rubro de los aseguramientos, los datos señalan que se incautaron un total de 81 mil 438 kilogramos de drogas, entre las que destacan marihuana y cocaína.

En el mes julio, se aseguraron 12 laboratorios destinados al procesamiento de drogas.

En relación a otros decomisos, se reportan seis millones 533 mil 668 pesos mexicanos y tres millones 574 mil 113 dólares americanos; 865 vehículos, 71 mil 260 litros de combustible, 982 armas, 253 mil 464 cartuchos y cargadores, así como 346 equipos de comunicación y computo.

Estos datos preliminares son elaborados por el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi) de la Procuraduría General de la República.

 

Primer Informe, “rojo”

 

Los decapitados, desmembrados, colgados, encajuelados, desenterrados de narcofosas, con el tiro de gracia, homicidios en enfrentamientos entre los diversos cárteles de la droga y elementos policíacos, están a la vista de todos, a pesar de la estrategia de no informar al respecto por parte del gobierno peñista.

A principios de marzo de 2013, cuando Peña Nieto cumplía 100 días de gobierno, el semanario “Zeta” advirtió de la estrategia del silencio y desinformación implementada en su mandato.

La cerrazón de la administración federal se refleja en las dependencias de gobierno que comúnmente emitían comunicados e informaban de las ejecuciones diarias en el país en el sexenio calderonista, entre éstas, policías estatales, ministeriales, municipales, Ejército, Marina, Policía Federal, Procuraduría federal y las de los estados.

No obstante al candado informativo, para documentar la cantidad de 13 mil 775 ejecuciones, este Semanario recurrió como metodología a todos los instrumentos gubernamentales, incluyendo los exiguos informes del Secretariado Ejecutivo, la Procuraduría General de la República (PGR) e Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI); y se contrastó la información oficial directamente en los Servicios Médicos Forenses, institutos forenses de diversas ciudades y estados, con funcionarios que proporcionaron a esta redacción información fidedigna y documentada, a reserva de mantener su anonimato, asociaciones civiles y hasta periódicos locales en las entidades federativas que, por cierto y afortunadamente, cada vez son más los que se han dado a la tarea de registrar diariamente los homicidios dolosos y ejecuciones en sus localidades.

 

Triunfalismo como estrategia

 

Enrique Peña Nieto inició su gestión en diciembre de 2012 con la promesa de que “en un año” se empezarían a ver resultados de la estrategia contra la violencia e inseguridad y, por lo tanto, habría una “disminución” en los delitos de alto impacto, como los homicidios relacionados con el crimen organizado.

Como parte de la estrategia para disminuir la cantidad de homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado, el Gobierno Federal, a través del secretario de Gobierno, Miguel Ángel Osorio Chong, emprendió un discurso triunfalista el 8 de febrero de 2013, muy al estilo de la perorata calderonista aquella de “vamos ganando”, con el anuncio de una imaginaria “disminución” en las ejecuciones:

“En lo que respecta a homicidios dolosos vinculados a la delincuencia organizada, se registró una disminución de 35 casos, al pasar de mil 139 en diciembre pasado a mil 104 en enero”. La arenga oficial continuó con las estadísticas del mes de febrero: “En lo que respecta a los homicidios dolosos relacionados a delitos federales, se registraron 914″, emitió la Secretaría de Gobernación el 8 de marzo.

Y el 12 de abril, la Segob anunció que “en lo que respecta a los homicidios dolosos relacionados a delitos federales, se registraron mil 101″ en el mes de marzo.

Según el informe federal con datos siempre preliminares en materia de seguridad, correspondiente al periodo del 1 al 30 de abril de 2013, la misma dependencia federal comunicó que “en lo que respecta a homicidios dolosos relacionados a delitos federales, se registraron mil 047″.

Después, la Secretaría de Gobernación expuso que en mayo se registraron 954 “homicidios dolosos relacionados a delitos federales”, y que en junio fueron supuestamente 869.

El 10 de mayo de 2013, Osorio Chong presumió una hipotética disminución del 18 por ciento en homicidios dolosos relacionados a delitos federales. Tal ha sido la suposición a lo largo de la administración peñista.

Lo cierto es que, en total, el gobierno de Enrique Peña Nieto reconoció nada más 7 mil 128 “homicidios dolosos relacionados a delitos federales” entre el 1 de diciembre de 2012 y el 30 de junio de 2013. Y hasta ahí llegó la información del llamado Gobierno del a República.

El 9 de agosto se esperaba que la Segob emitiera sus estadísticas de homicidios dolosos relacionados a delitos federales, pero el subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación y vocero del Gabinete de Seguridad del Gobierno de la República, Eduardo Sánchez Hernández, de plano advirtió: “No vamos a continuar haciendo la diferenciación de homicidios que están vinculados a delitos federales”.

Pero el discurso triunfalista como estrategia federal no disminuyó la cantidad de muertes relacionadas con el crimen organizado que se vive en el país todos los días.

 

Los 5 estados con

más ejecuciones

 

Los 7 mil 128 homicidios dolosos relacionados a delitos federales cometidos entre el 1 de diciembre de 2012 y el 30 de junio de 2013, contabilizados por el gobierno de Enrique Peña Nieto, están bastante lejos de la realidad que vive México.

Zeta llevó a cabo una minuciosa actualización de la cantidad de homicidios relacionados con el crimen organizado y homicidios dolosos que incluyen “Ejecuciones”, “Enfrentamientos”, “Homicidios-Agresiones”, y los que son producto de ajuste de cuentas entre narcomenudistas pertenecientes a diversos cárteles de la droga o células de estas estructuras criminales.

La conclusión fue que los datos duros documentados por este Semanario demuestran que en ocho meses de gobierno peñista, entre el 1 de diciembre de 2012 y el 31 de julio de 2013, sucedieron en el país por lo menos 13 mil 775 ejecuciones relacionadas con el crimen organizado.

Durante el sexenio de Felipe Calderón, Chihuahua fue la entidad más violenta; mientras que en la administración de Enrique Peña Nieto, el Estado de Guerrero se erige ya como la entidad federativa que más ejecuciones registra en los primeros ocho meses de gestión federal, con mil 441 muertes vinculadas al crimen organizado.

Hay que recordar que el Estado de Guerrero es gobernado por Ángel Aguirre Rivero, antiguo priista que ganó la gubernatura en la alianza PAN-PRD.

Y cuando parecía que en Chihuahua disminuían las ejecuciones, en el sexenio peñista esa entidad norteña gobernada por el también priista César Duarte, ocupa el segundo lugar, con mil 277 homicidios dolosos vinculados al crimen organizado.

Entre los primeros cinco estados más violentos, se encuentra también el Estado de México gobernado por el priista Eruviel Ávila, con mil 217 homicidios, en el tercer lugar.

En cuarto sitio se localiza Jalisco, gobernado por el priista Aristóteles Sandoval Díaz, con mil 094 ejecuciones.

Y en el quinto escaño se ubica Sinaloa, gobernado por un priista, Mario López Valdez, que contendió por el PAN, con 924 ejecuciones.

 

Antes Chihuahua,

hoy Guerrero

 

Evidentemente, Guerrero es el estado más violento en los primeros ocho meses de gobierno de Enrique Peña Nieto, con mil 441 ejecuciones.

Hay que recordar que la entidad guerrerense ocupó el tercer lugar en cuanto a ejecuciones, con 7 mil 313, en el sexenio de Felipe Calderón.

El Estado de Chihuahua, ocupó el primer lugar en cuanto a ejecuciones, con 16 mil 456 en el sexenio calderonista, solo disminuyeron las ejecuciones cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán controló la plaza chihuahuense. Hoy el Estado de Guerrero está en ese momento álgido que también vivió Chihuahua, cuando diversos cárteles disputaban la añorada plaza.

De acuerdo con la PGR, Joaquín “El Chapo” Guzmán pelea la plaza guerrerense, donde también tienen presencia organizaciones delictivas como La Barredora, El Comando del Diablo, Guerrero Unido o La Nueva Empresa; “El Indio”, La Oficina, Cártel Independiente de Acapulco, “El Güero Guetamo”, Los Pelones, Los Marquina, “El Rey”, Santa Ríos Bahena, Iguana; “El Pelos”, “El Mudo”, Irving Eduardo Solano Vera, Los Granados, Los Rojos, Nuevo Cártel de la Sierra, Los Zafiros, “El Tigre”, Los Ardillos, Cártel del Golfo, Los Zetas, Beltrán Leyva y La Familia.

 

Las ciudades más violentas

 

El gobierno de Calderón convirtió a Juárez en la ciudad más sangrienta, mientras tanto, en el sexenio de Enrique Peña Nieto el puerto de Acapulco es ya la ciudad más sangrienta del sexenio.

Y aunque Acapulco de Juárez cerró 2012 con mil 170 homicidios dolosos -según la SEGOB- en los primeros ocho meses de gobierno de Enrique Peña Nieto, el puerto (con 818 mil 853 habitantes) es la ciudad con más homicidios dolosos, 625 sucedidos entre el 1 de diciembre de 2012 y 31 de julio de 2013, de acuerdo también a la Secretaría que lidera Miguel Ángel Osorio Chong. En segundo lugar se ubica la Ciudad de México, que con 8 millones 851 mil 080 habitantes, registró en los primeros ocho meses de Gobierno Federal 521 ejecuciones.

En tercer lugar figura Tijuana que, con apenas un millón 619 mil 282 habitantes, contabilizó entre el 1 de diciembre de 2012 y 31 de julio de 2013, 389 ejecuciones.

Mientras tanto, Culiacán (con 884 mil 601 habitantes) se situó en el cuarto lugar, con 334 ejecuciones. Y Ciudad Juárez (un millón 339 mil 648 habitantes) continuó entre las ciudades más violentas, con 295 ejecuciones, también entre diciembre y julio últimos.

 

Michoacán, estado

de “accidentes”

 

A pesar de las balaceras, la toma de poblados enteros, los enfrentamientos entre narcotraficantes y los desencuentros entre éstos y policías federales, que se ven todos los días en Michoacán, de acuerdo a la estadística nacional, aquella entidad ocupa el lugar número 10 en la tabla de posicionamiento de la violencia, con 560 ejecuciones durante los primeros ocho meses de gobierno de Enrique Peña Nieto.

La razón: Michoacán es el estado con más “accidentes en el país”.

Resulta que, de acuerdo con la Secretaría de Gobernación, el estado encabeza las estadísticas de homicidios, con mil 647 entre el 1 de enero al 31 de julio de 2013, de los cuales mil 161 son clasificados como “homicidios culposos”, y 486 como “homicidios dolosos”.

Hay que recordar que los homicidios culposos “son aquellos por los cuales una persona pierde la vida en algún accidente”, en palabras de Eduardo Sánchez, portavoz del Gobierno de la República.

En medio de la guerra de cárteles, no hay ninguna entidad federativa que supere a Michoacán en cuanto a “accidentes”.

Es más, en la Ciudad de México, que cuenta con 8 millones 851 mil 080 habitantes según el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), la Segob reporta 390 “homicidios culposos”.

De hecho, el Estado de México, que cuenta con 15 millones 175 mil 862 habitantes según el INEGI 2010, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta mil 005 homicidios culposos en los primeros siete meses de 2013.

Y en Michoacán, donde habitan menos personas (4 millones 351 mil 037, según el INEGI 2010), abundan más los “accidentados”: mil 161, superando a todas las entidades federativas del país.

Hay que recordar que los “accidentes” en Michoacán ocurren en medio de la guerra por la plaza purépecha entre organizaciones delictivas, donde precisamente, de acuerdo a la PGR, Joaquín “El Chapo” Guzmán, a través del llamado Cártel de Jalisco Nueva Generación, pelea la plaza contra los autonombrados “Caballeros Templarios”, La Familia, Cártel del Golfo, Los Zetas y Cártel del Milenio.

 

Manipulación como estrategia

 

La manipulación de las estadísticas relacionada con homicidios dolosos en México es sistemática, una práctica común en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, sobre todo en los últimos años, independientemente de la administración federal en turno. Concretamente, la alteración de las estadísticas en el Centro Nacional de Información es el común denominador, sobre todo en estados donde los muertos se cuentan por miles.

Ejemplo claro de manipulación de las estadísticas en el Gobierno Federal, es el Estado de Chihuahua: La Fiscalía General de aquella entidad informó en noviembre de 2011 que entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de octubre de 2011, ocurrieron 16 mil 456 “homicidios dolosos”. No obstante, el Centro Nacional de Información solo reportó 11 mil 588 “homicidios dolosos”; en otras palabras, el Gobierno Federal no reportó 4 mil 868 homicidios dolosos.

Se aclara que estos 4 mil 868 “homicidios dolosos” son estadísticas oficiales donde Zeta simplemente confrontó las cifras del Gobierno de Chihuahua con la información del Centro Nacional de Información. Dichas estadísticas fueron validadas y presentadas en el “nuevo formato” del Secretariado Ejecutivo, dado a conocer el 9 de agosto por Eduardo Sánchez, vocero del Gobierno Federal.

Si bien es cierto que los informes del Centro Nacional de Información llevan la leyenda “datos preliminares”, desde noviembre de 2011, éstos persisten actualmente en 2013 y ahora son oficiales; es decir, no se actualizan.

Y efectivamente, al consultar el sitio de internet del Centro Nacional de Información en agosto de 2013, los “datos preliminares” de noviembre de 2011, son casi los mismos: Entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de octubre de 2011, el Centro Nacional de Información reportó solo 11 mil 717 dolosos; y no los 16 mil 456 que informó la Fiscalía General de Chihuahua en noviembre de 2011. Año y medio después, la información del Centro Nacional de Información no varió significativamente.

Lo más grave es que la manipulación de los “datos duros” en el Centro Nacional de Información, no solo ocurrió durante el sexenio calderonista, también continúa la misma práctica de alteración de las estadísticas de manera sistemática en la administración de Enrique Peña Nieto.

 

INEGI contra Segob

 

Mientras el Centro Nacional de Información de la SEGOB registra averiguaciones previas relacionadas con homicidios dolosos, el INEGI documenta las defunciones en “características de la defunción” (11 categorías), “características del fallecido” (11 categorías) y “muertes accidentales y violentas” (5 categorías).

El Centro Nacional de Información reconoce en su página de internet que entre 2007 y 2011 sucedieron 83 mil 063 homicidios dolosos (en realidad son averiguaciones previas), el INEGI desmiente las estadísticas del Gobierno Federal, reportando que en ese lapso, el Instituto registró 95 mil 646 defunciones por homicidio.

En otras palabras, los “datos duros” preliminares de la SEGOB que están sujetos a “modificaciones periódicas” (según su página de internet), desconocen 12 mil 583 muertos por homicidio doloso.

Lamentablemente, las estadísticas preliminares del Centro Nacional de Información están bastante lejos de la realidad que reporta el INEGI; es evidente la manipulación sistemática del Centro Nacional de Información.

Apenas el miércoles 31 de julio, el INEGI detalló que en 2012 ocurrieron 26 mil 037 homicidios en México; no obstante, la SEGOB reconoce nada más 21 mil 700 homicidios dolosos. En pocas palabras, ni la SEGOB de Miguel Ángel Osorio Chong, ni el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) de Monte Alejandro Rubido García, reconocen por lo menos 4 mil 337 homicidios dolosos sucedidos en 2012.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública explicó recientemente a Zeta que no le interesa registrar número de víctimas, sino averiguaciones previas:

“En cuanto a las diferencias entre las fuentes, el formato CIEISP (Comité Interinstitucional de Estadística e Informática de Seguridad Pública de la Segob), que se ha utilizado para compilar una estadística de incidencia delictiva desde 1997, no recopila el número de víctimas, sino el número de denuncias que se convierten en averiguación previa, a fin de aproximar tanto la incidencia denunciada en la entidad, como el nivel de actividad en materia de procuración de justicia. Algunas averiguaciones previas refieren a más de una víctima en un solo evento”.

Desafortunadamente, las ejecuciones en México se cuentan no de una en una, sino en un mismo evento, como balacera, narcofosas, enfrentamientos, ejecuciones masivas. Las víctimas se cuentan por decenas, y como ejemplo están Michoacán, Guerrero, Chihuahua, Estado de México…

Algunas procuradurías estatales han insistido en documentar todas las víctimas por homicidio doloso una por una, y no nada más averiguaciones previas, pero la Segob se niega a documentar todos los homicidios dolosos:

“Después de una revisión técnica, las cifras de 2013 de Coahuila fueron modificadas el 5 de julio pasado, debido a que la Procuraduría General de Justicia Estatal reportó el número de víctimas y no el número de denuncias para los meses de enero a mayo”, reportó en julio la Segob de Osorio Chong.

Lo cierto es que la Secretaría de Gobernación advirtió el viernes 9 de agosto de 2013 que ya no informará mensualmente la totalidad de los homicidios dolosos relacionados con delitos federales. La Revista Zeta aclaró que continuará registrando todas las ejecuciones aun en medio de la estrategia del silencio y desinformación del gobierno peñista; por lo pronto, Enrique Peña Nieto llega a su Primer Informe de Gobierno con 13 mil 775 ejecuciones.

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